¿Invertir en oro?

El precio del oro no para de batir records, alcanzando su máximo histórico al cotizar a $1.318,93 la onza. Hay muchas opiniones a favor de invertir en oro, y otras muchas en contra que aseguran será la próxima gran burbuja.

Primero entendamos el porqué de esta subida en el precio.

Una de las primeras variables a considerar es el valor del $ y la necesidad de su depreciación respecto de otras monedas para tener exportaciones competitivas. Que Japón o China manipulen el cambio de sus monedas (depreciándolas), no dejándolas flotar libremente a valores de mercado, hace caer la competitividad de las exportaciones americanas. Además, el miedo de los inversores hacia las nuevas políticas que la Reserva Federal (Banco Central de EEUU) pueda tomar, “imprimiendo” más dinero para devaluar el $, provoca un aumento de la inflación. Esto hace que los inversores vean la compra de oro como un valor refugio para protegerse de la inflación.

Otra de las razones por las que el precio del oro sigue subiendo es que la demanda de oro supera ampliamente la oferta. En este momento no parece haber vendedores, por lo menos a corto plazo. Muchos de los Hedge Funds están ampliando sus porfolios y comprando más oro, debido a la incapacidad de encontrar inversiones más rentables. Además, los bancos centrales se han sumado a los inversores individuales y hedge funds como compradores de oro, cuando durante mucho tiempo se habían dedicado a venderlo.

Otro factor que hace que el precio del oro siga subiendo es la cantidad de oro que se extrae de las minas. Normalmente, cuando el precio sube tanto, las minas producen más para satisfacer la demanda y así los precios se contienen, pero en este caso se mantiene la misma extracción que en meses anteriores, provocando la subida del precio del oro.

Por otra parte, reconocidos inversores en el panorama internacional avisan de que el oro será la nueva burbuja. Uno de los más famosos inversores de todos los tiempos, George Soros, defiende esta posición, pronosticando la caída del precio, aunque a corto plazo pudiera seguir subiendo. No obstante, su fondo (Soros Fund Management) aún mantiene participaciones en empresas dedicadas a la extracción y explotación de oro, lo que puede indicar que aún cree que el precio del oro pueda tener más recorrido. Marc Faber, otro famoso gurú e inversor, también cree que nos estamos enfrentando a la próxima burbuja. Aún así, opina que mientras los países asiáticos sigan devaluando su moneda respecto del dólar, el precio del oro seguirá subiendo. Advierte que si la economía global se recupera, el precio del oro podría sufrir una corrección.

Más recientes predicciones del London Bullion Market Association aseguran que el precio del oro alcanzará los $1,450 la onza (algunos delegados apostaban por los 1,500$ y otros incluso hablaban de los 2,000$) en el siguiente año 2011, lo que supondría un 11% de apreciación respecto de este año.

En mi opinión es difícil saber cuál será el valor futuro del oro, pero todas las predicciones apuntan a una subida del precio. También creo que será la próxima burbuja, pero para ello aún tenemos que ver a gente corriente (no inversores) comprando oro en vez de venderlo (como están haciendo ahora). Tal y como pasó con la burbuja tecnológica, la gente empezó a comprar acciones de empresas .com cuando el precio estaba alto, y aunque siguió subiendo durante un tiempo acabó por derrumbarse. Como en todas las burbujas, cuando el precio esté demasiado alto habrá una ligera corrección (será el aviso para vender), volverá a subir un poco y finalmente acabará por derrumbarse. No obstante, mientras el oro sea un bien escaso seguirá teniendo valor, aunque no sea un valor desorbitado.

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Nikola Tesla

Nikola Tesla es una de los científicos de mayor renombre de toda la historia, pero que nunca ha recibido el reconocimiento que en verdad merece. Desarrolló innumerables inventos entre los que destacan:

–         Sistemas de Corriente Alterna (CA)

–         Lámpara fluorescente

–         Control Remoto

–         Radio

–         Rayos X

Nikola Tesla nació en 1856 en un pueblo de la actual Croacia. Cuando acabó sus estudios, Tesla entró a trabajar en la Continental Edison Company, empresa que desarrollaba motores y generadores bajo patentes de Edison. Gracias a los nuevos inventos de Tesla, la Continental Edison Company consiguió numerosas patentes, pero no recompensó a Tesla tal como le habían prometido (50.000$), sino que se tuvo que conformar con su salario de 18$ a la semana.

Más tarde, y tras abandonar la empresa de Edison, Tesla fundó la Tesla Electric Company. Edison se oponía a los sistemas de CA, e intentó boicotear su descubrimiento. Lo tachó de inseguro e hizo demostraciones de la peligrosidad que la CA conllevaba, utilizando animales en sus demostraciones.

Tesla ideó un sistema que permitía la distribución eléctrica sin cables, consiguiendo iluminar 200 bombillas que se encontraban a 26 millas de su generador. En uno de sus experimentos, cuando estudiaba las descargas eléctricas producidas por los rayos durante las tormentas, aseguró recibir señales extraterrestres. Por esta razón, al volver a Nueva York, muchos científicos desacreditaron a Tesla.

Con la ayuda financiera de J.P.Morgan (os suena?), Tesla pudo desarrollar su proyecto más ambicioso, el Wardenclyffe, en Long Island. Consistía en una gran torre con una cúpula capaz de transmitir corriente eléctrica de manera inalámbrica. Dicha torre tenía el objetivo de proporcionar energía eléctrica a través del aire a nivel mundial y de forma gratuita.

Pero cuando J.P.Morgan retiró los fondos a Tesla, éste tuvo que detener el proyecto, quedándose casi en la ruina, ya que había invertido todos sus ahorros en su desarrollo.

Se comenta (Lafferty, 1978) que la retirada de financiación por parte de J.P.Morgan y otros inversores fue un complot de las grandes compañías ferroviarias, de acero y carbón, que veían como el invento de Tesla podía poner en peligro sus fortunas.

El proyecto llegó a finalizarse pero nunca se probó, y la torre fue destruida unos años más tarde.

De vuelta a Nueva York y casi en la ruina, participó en diversas revistas científicas, donde explicaba  sus  inventos y proponía otros nuevos que él mismo no podía desarrollar debido a su precaria situación financiera.

Aunque todos pensamos que el inventor de la radio fue Marconi (así lo registran la mayoría de libros de texto), el verdadero inventor es Nikola Tesla. En 1943 los tribunales de EEUU fallaron a favor de Tesla en una demanda que interpuso contra Marconi por copia, ya que éste había utilizado más de 17 patentes de Tesla para desarrollar su modelo de transmisión de ondas por radio, que se parecía (sospechosamente) al desarrollado por Tesla para transmitir la energía eléctrica.

Al morir, todas sus investigaciones y trabajos fueron requisados por el gobierno de los EEUU y todavía hoy siguen bajo secreto de estado.

Pese a todas sus aportaciones al mundo de la ciencia, Tesla nunca ha recibido el Premio Nobel, aunque se rumorea que fue nominado al de Física en 1915, pero lo rechazó porque lo tenía que compartir con Edison.

La historia está repleta de casos similares al de Tesla. Pese a haber realizado grandes aportaciones al mundo de la ciencia, Nikola Tesla fue desprestigiado por muchos de los científicos de su época, que se oponían a sus ideas revolucionarias, relegándole a un segundo plano. Esperemos que algún día, Tesla reciba el reconocimiento que se merece.